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martes, 13 de octubre de 2009

Repentino disparo de olvido.

Para variar hay gente hablando de ti, mandándome fotografías de lo bien que lo pasamos juntos. Las veo una y otra vez; veo tu cara, tus ojos, y comprendo a la perfección, por qué estuve enamorada tanto tiempo y sin remedio de ti. De esos ojos nostálgicos, algo inocentes, y esa sonrisa que lo ilumina todo en cuanto aparece.

Pero por primera vez en todo este tiempo logro deletrear con seguridad: N O T E A M O.

Fue como si en mi corazón hubiesen caído tantas cosas, tantas mentiras, verdades, recuerdos, silencios, y dolores, que se rebalsó, y esta vez –Por primera vez- no quedé en el suelo, sino que caíste tú amor. Caíste tú: No amor.
¡Bang-Bang!

Yo misma me sorprendo de ello, quizás sin una sonrisa en la cara, o un abrazo cálido como siempre busqué que pasara, pero pasó, y al parecer este es verdaderamente mi punto de no retorno. Nunca lo había dicho antes, y ahora me sale de corrido; no te amo. No te amo, no te amo, no te amo, no te amo, no te amo, no te amo, no te amo, no te amo, no te amo. ¿Qué harás con esta risa?

Un gran viendo sopló todo, y me dejó vacía. Seca. ¡Bang - Bang!

En un momento pensé que la tinta ya no saldría de mi alma seca; esa que aún espera el refresco de una gota de calidez, pero no tuya. Quizás de cualquier extraño, pero ya no el vinagre de tus lágrimas.

Sólo sé que no quiero morir de sed, pero tampoco ahogarme en tus reprimidos odios y egoísmos; mi pequeño narciso. Ya no estoy disponible en la baraja. ¡Bang - Bang!

Hoy soy libre de ti. Y aunque no estoy ondeando la bandera de la victoria, soy libre, y la reconstrucción de los pedazos de mí que quedaron tirados ya empezó.
Podríamos partir con que me devolvieras ese trozo de alma que dejé en el bolsillo de tu chaqueta. Gracias-De nada.
Cuesta, duele, pero aquí entre nos ya era hora.

Pero aquí entre nos, no te interesa.
Aquí entre nos, hoy he vuelto.
Entre nos sabíamos que en algún momento me iría.
Nos nunca fuimos nos. Y eso ya no me desmorona. ¡BANG-BANG!


lunes, 21 de septiembre de 2009

Olvido número 39

Quisiera entender tantas cosas…
Pero sobre muchas cosas tus “No” y tus mentiras;
Haber si así se alumbran los “Si” y las pocas verdades que salen de toda esta historia “Novelistica” que guardamos entre nos.

Por todos los heridos que hemos dejado en el camino, (Cada uno por su lado), deberían dejarnos encarcelados, y seguramente a ti te enviarían a la silla eléctrica.

Por muy buenas intenciones que tengas, y por mucho que quieras, ya no podrás resucitar mi tiempo muerto, ni devolver las lágrimas que dejé en tu guitarra.

Pero en este punto: ¿Qué puedes hacer? ¿Qué puedo pedir? ¿Qué ya vale la pena y qué no?

“Ya sabes, te amo, pero estoy guardando un lindo amigo en mi corazón” (F. Páez)

Y yo desde abajo, regalándote una mirada, haber si puedo hacerte creer que todo está mejor que ayer.

Quisiera entender tantas cosas…
Como por ejemplo:
Por qué no deja de llegar tu sonrisa a mi mente; como un feedback asesino de toda voluntad de olvido.

Lo seguiré intentando…No lo dudes.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Una sonrisa.


El corazón me llegó al cuello,
aunque mi esperanza sea reacia a volver.

Y sólo te robare una sonrisa;
para guardarla bajo mi almohada.

Sólo para aferrarme a ella cuando tenga pena,
sólo para tener un minuto tuyo aunque no estés cerca.

¡¿Y tú?! ¿Tú?
Ya no robaras nada,
no golpearas mi espalda,
por que tengo tu sonrisa bajo mi almohada,
para llevarte como mi mayor alegría,
y ya no como mi más grande herida.